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Antonio Seguí: un legado que habita museos y paisajes urbanos

A 92 años del nacimiento de Antonio Seguí, la Secretaría de Cultura de la Nación recuerda al artista, cuya mirada singular sobre la ciudad y la vida contemporánea marcó la historia del arte argentino.

PanoramaHoy | 11 Jan 2026 • 12:12
Antonio Seguí: un legado que habita museos y paisajes urbanos
Antonio Seguí: un legado que habita museos y paisajes urbanos

Nacido el 11 de enero de 1934 en Villa Allende, Córdoba, Antonio Seguí construyó una obra singular, reconocible a primera vista, que supo combinar humor y una profunda reflexión sobre la vida contemporánea. Su legado lo consagra como uno de los artistas argentinos más influyentes del siglo XX y como un embajador cultural del país.

 

A los 17 años emprendió su primer viaje a Europa, donde se formó como alumno libre en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, y en la École des Beaux-Arts de París. El contacto directo con los museos marcó su sensibilidad artística: figuras como Francisco de Goya, Honoré Daumier y José Gutiérrez-Solana dejaron huellas visibles en su mirada y en su interés por retratar al ser humano en sus contradicciones.

 

En 1963 se radicó definitivamente en París, ciudad desde la cual desarrolló una carrera internacional excepcional. Representó a la Argentina en la Bienal de Venecia, realizó más de 200 exposiciones individuales en los cinco continentes y obtuvo cerca de cuarenta premios, entre ellos el Gran Premio del Salón Internacional de La Habana y el Salón Latinoamericano de Dibujo y Grabado de Caracas.

 

Fue reconocido también por el Estado francés, que lo nombró Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, y por la Academia Europea de Ciencias, Artes y Letras, de la que fue miembro.

 

La producción artística de Seguí es vasta y diversa: se estima que realizó más de 5.000 obras entre pinturas, grabados, esculturas, ilustraciones, objetos, escenografías y trabajos vinculados al cine.

 

 

Dominó con maestría técnicas como la litografía, el aguafuerte, la aguatinta, la serigrafía, el linograbado y el carborundum, siempre al servicio de un lenguaje propio. Sus obras integran hoy cerca de un centenar de colecciones públicas en todo el mundo, entre ellas las del MoMA de Nueva York y el Centro Georges Pompidou de París.

 

Uno de los rasgos más distintivos de su obra es la presencia reiterada de pequeños hombres con sombrero. El propio artista vinculó a estas figuras con recuerdos de su infancia cuando el sombrero era parte habitual del atuendo masculino.

 

 

Además, la ciudad y sus mitos ocuparon un lugar central. El tango, al que consideraba una de las expresiones más profundas de la identidad argentina, aparece de manera recurrente.

 

Las esculturas monumentales de la serie La Familia Urbana, realizadas en la década de 1990, se convirtieron en hitos del espacio público cordobés y luego se replicaron en ciudades de Colombia, Italia, Marruecos, Francia, Bélgica y Portugal.

 

 

Más allá de su proyección internacional, Seguí mantuvo siempre un fuerte vínculo con la Argentina. En 1988 creó el Centro de Arte Contemporáneo en el Chateau Carreras, en Córdoba, y a lo largo de los años realizó importantes donaciones a instituciones públicas.

 

“Es un agradecimiento al lugar donde nací”, explicó en una de sus últimas entrevistas, sintetizando su relación afectiva con el país.

 

En 2019 el óleo Caja con señores, de dos metros y medio por tres, fue adquirida en 224 mil dólares en una subasta, convirtiéndose en la pieza más cara rematada en Argentina. La pintura fue creada en 1963 y exhibida por primera vez en la Kunsthalle Darmstadt, Alemania, seis años más tarde.

 

 

Antonio Seguí falleció el 26 de febrero de 2022, a los 88 años, en Buenos Aires.